El CSCAE participa en la Comisión Asesora para la Certificación Energética de Edificios
Madrid, 25 de septiembre de 2026. El Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España (CSCAE) ha participado, ayer, en la reunión de la Comisión Asesora para la Certificación Energética de Edificios, dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), en la que se han abordado dos documentos de relevancia. Por un lado, el de factores de paso y, por otro, el que fija las condiciones mínimas del curso de formación para técnicos competentes en certificación energética que desarrolla el Real Decreto 659/2025, recurrido por el CSCAE en defensa del interés general.
Respecto al Documento Reconocido de factores de paso, el vicepresidente primero del CSCAE, Laureano Matas, ha vuelto a expresar su disconformidad por que no tenga en cuenta el ahorro de energía que procuran las medidas pasivas. Sobre todo, la envolvente.
Los factores de paso, que convierten la energía que consume un edificio en energía primaria y emisiones de CO₂, son la base para justificar el cumplimiento del Código Técnico en los proyectos, para emitir los certificados de eficiencia energética y para orientar la rehabilitación del parque edificado. La actualización alinea los valores con la nueva Directiva europea de eficiencia energética, aporta mayor transparencia en su cálculo, revisa los factores existentes e incorpora un tratamiento específico para las redes de calor y frío.
No obstante, y aunque se ha mejorado respecto al estado anterior, los nuevos valores aprobados solo permiten obtener buenas calificaciones con la electrificación del edificio, sin reducir su demanda, ni ponderar la calidad constructiva, ni las medidas pasivas, en especial la envolvente. Por eso, Matas ha lamentado: “Seguimos lejos de conocer el comportamiento energético real de los edificios y de contar con un certificado que sea verdaderamente útil para quienes viven en ellos”.
Por otro lado, el CSCAE ha vuelto a oponerse a las medidas que profundizan en la devaluación de la Certificación de Eficiencia Energética de Edificios (CEEE) en detrimento de las garantías que deben tener quienes compran, alquilan o rehabilitan una vivienda. Lo ha hecho votando en contra del Documento Reconocido que fija las condiciones mínimas del curso de formación para técnicos competentes en certificación energética, que abre la puerta a que personas sin la cualificación y los conocimientos necesarios sobre el comportamiento de los edificios, ajenas a los ámbitos de la arquitectura y la edificación, firmen estas certificaciones.
