- El Observatorio 2030 del CSCAE elaborará una unidad didáctica que La Casa de la Arquitectura utilizará para educar y sensibilizar a la ciudadanía
- El proyecto se desarrollará a lo largo de este año y contemplará distintas escalas, incluyendo su puesta en práctica en un centro de Secundaria y con una asociación vecinal
- La propuesta del Observatorio 2030 del CSCAE obtuvo la mayor puntuación de las 65 seleccionadas entre los 474 proyectos que concurrieron a las subvenciones del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana para la difusión, el fomento y la investigación de la arquitectura
Madrid, 16 de febrero de 2026. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el concepto de Salud integral contempla tres aspectos claves: hábitos de vida saludable -el ejercicio físico o deporte, nutrición saludable, confort físico, mental y emocional, higiene del sueño-, combinado con relaciones sociales que estrechen lazos con la vecindad, promuevan el ocio y la cultura, y por último, el diseño de espacios en armonía con el lugar. El despertar de estos conceptos, que impactan directamente en el equilibrio emocional de las personas, viene a respaldar la idea de que la Arquitectura es un instrumento colectivo, clave para el bienestar.
Conscientes de la necesidad de trasladar este concepto a la sociedad, el Observatorio 2030 del Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España (CSCAE) desarrollará, gracias a una ayuda del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana para la difusión, el fomento y la investigación de la arquitectura, “Primum non nocere”, un proyecto educativo que busca promover la importancia de la Arquitectura para la salud colectiva.
Como eje argumentativo, el proyecto basa sus principios en un concepto claro: Al igual que la sociedad entiende la relación entre la medicina y la salud, debe entenderse del mismo modo la relación entre Arquitectura y Salud. Bajo este precepto, al igual que en la Medicina, el juramento hipocrático “Primum non nocere” debe convocar a los/las profesionales de la Arquitectura a reconocer la profunda relación entre el espacio y la salud, a priorizar el bienestar colectivo sobre los intereses individuales y a actuar con responsabilidad ética y ambiental.
Pensamiento crítico e impacto social
El objetivo principal del proyecto se basa en transmitir los valores de la arquitectura a la sociedad, haciendo conscientes a las personas de los beneficios de los espacios saludables. Para ello, se necesita una educación ciudadana, como define la ley de educación, que permita la existencia de un pensamiento crítico sobre lo que necesitamos como sociedad:
- La arquitectura de calidad como derecho ciudadano
- La importancia de la Arquitectura para la salud.
- Replicar ejemplos de la arquitectura actual que aúnen estos dos conceptos.
Además, la iniciativa persigue varios objetivos: analizar cómo la Arquitectura influye en el bienestar físico, mental y social de la ciudadanía; promover la sensibilización sobre el impacto de la Arquitectura en la vida cotidiana y su capacidad para transformar el entorno; explorar la relación entre la Arquitectura y las experiencias personales del vecindario de una ciudad o pueblo, destacando cómo refleja su identidad y necesidades; identificar a quién va dirigido el impacto social de la Arquitectura, priorizando a comunidades vulnerables, fomentando la inclusión y la equidad, y proponer estrategias para integrar valores sociales, ambientales y culturales en el diseño arquitectónico contemporáneo.
Implicación de diferentes agentes en múltiples escalas y fases de desarrollo
El proyecto “Primum non nocere” sobresale por tres aspectos. En primer lugar, porque aborda los condicionantes que afectan todas las escalas: gran urbe, entorno urbano medio y zona rural. En segundo lugar, por su carácter intergeneracional, ya que ambiciona alcanzar a todas las franjas de edad poblacionales, interviniendo en Educación Secundaria Obligatoria, asociaciones vecinales, agrupaciones culturales, etcétera. Por último, porque conecta diferentes sectores, activando la participación de diferentes agentes clave, que son miembros del Observatorio 2030 del CSCAE.
Los Colegios Oficiales de Arquitectos también serán importantes en la difusión del proyecto, ya que servirán de base para la implementación de la unidad didáctica en el ámbito territorial.
Una vez completado el proyecto, La Casa de la Arquitectura dispondrá de este instrumento para ser replicado a mayor escala.
La iniciativa del Observatorio 2030 del CSCAE se alzó con la mayor puntuación de las 65 seleccionadas entre los 474 proyectos participantes. El Ministerio valoró que todas las propuestas “destacan por su calidad, su carácter innovador y su capacidad para acercar la arquitectura a la ciudadanía, en línea con los principios y valores de la Ley de Calidad de la Arquitectura”. La finalidad de las ayudas es la difusión del potencial transformador de la arquitectura a través de actividades como publicaciones, exposiciones, instalaciones, congresos, festivales, talleres, ponencias, proyectos audiovisuales u otros de similar naturaleza.
Desde el Observatorio 2030 se destaca la importancia del apoyo público a este proyecto, dado que “Primum non nocere” integra el derecho que tiene la ciudadanía a una arquitectura saludable, y el deber de la Administración de proporcionársela.




