Patrocinador oficial

Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España

FICHA DE LA PROPUESTA



 
COLEGIO OFICIAL DE ARQUITECTOS DE ARAGON - SER0432
Intervenciones en el Real Monasterio de Santa María de Sijena
edificación
 
Autores: 
- SERGIO SEBASTIAN FRANCO
- ANGEL LUIS FRANCO LAHOZ
- MARIANO PEMAN GAVIN

Fecha de finalización de la obra:  2025-02-12
Rehabilitación o reforma
3000m2 de actuación
Colaboradores:  
Presentado por: Autor

Archivos:





Descripción:

El Real Monasterio de Santa María de Sijena se funda en 1188. Declarado Monumento Nacional en 1923, en 1936 un incendio dejó desprotegidas las pinturas románicas de la sala capitular, lo que dio pie a José Gudiol para extraerlas en condiciones muy precarias. Al inicio del S.XXI el monasterio presentaba un estado desigual. Salvo la iglesia, el refectorio y la panda sur, el resto seguía en ruina. Aquel esqueleto no podía tratarse como un resto arqueológico porque ya se habían recuperado partes, tampoco era factible volver al tipo fundacional porque suponía obviar toda su evolución, ni se podía recomponer la segunda planta porque no había datos. Se trataba de recuperar la presencia de aquello que da sentido al tipo monástico El monasterio se asienta sobre un remanso de agua subterránea, de manera que las humedades y la arenización de la piedra han sido recurrentes. Nuestra intervención se inicia el año 2002 afrontando esta patología con un drenaje profundo por gravedad, opuesto al frente de ataque de la corriente, que conduce el agua hasta una cota inferior del freático. Se techaron las naves E y N con un alfarje de madera y una cubierta plana que indica que la arquitectura se interrumpe allí donde nos resulta desconocida, y se repararon los muros haciendo que las lagunas del zócalo las dibuje el ladrillo que protege el tapial y, si había desaparecido el tapial, que el hueco lo ocupe otro de hormigón en masa, bastardo y ejecutado por cajas. En el lado N se recuperó su entidad espacial levantando muros de tapial de hormigón sobre el zócalo de piedra, marcando así una diacronía sin dramatismo. Se recuperó la panda E del claustro siguiendo la pauta de su zócalo, con la arcada como volumen capaz de ladrillo y la cubierta con largueros con la inclinación de la cubierta del S.XII para mostrar las huellas de valor documental y resolver la transición entre los tramos existentes. Se ha intervenido en la capilla barroca de la Inmaculada, recuperando la luz cenital y aquellos elementos que dibujan las proporciones que le dan su esbeltez. Las últimas actuaciones han recuperado el pavimento de piedra de la panda E del claustro, conservando el solado y los canales de drenaje históricos. La intervención en la nave de dormitorios se ha realizado con el propósito de acondicionar las naves E y N del monasterio para poder exponer en su interior con dignidad los bienes retornados a Sijena, atendiendo a que la tecnología exigida para este fin no alterara el espacio medieval, y buscando la creación de un espacio de atmósfera serena y con una cierta resonancia monacal. Se ha planteado siguiendo tres líneas de actuación complementarias. En primer lugar, la restauración general de la estructura preexistente de arcos perpiaños y muros de piedra y tapial. Con un criterio didáctico y expresivo muestran la estructura a dos aguas de la fase del monasterio románico y sugieren, mediante un alfarje de madera, la existencia de un nivel superior que marcó históricamente la transformación y el crecimiento vertical complejo del conjunto con construcciones que buscaban huir de la gran humedad del nivel de suelo. En segundo lugar, se ha extendido una alfombra cerámica en la que tendrá lugar la intervención contemporánea propiamente dicha. Su sección en vaso permite alojar de forma oculta el paso de las instalaciones a la vez que protege del ascenso del nivel freático. Y en tercer lugar se plantean una serie de elementos que completan los servicios necesarios para su uso como sala expositiva, tanto los servicios utilitarios como las propias vitrinas expositivas. El recorrido museográfico evoca la organización de las antiguas celdas, ubicando las vitrinas de forma transversal conforme a los ritmos pautados de la estructura, y adquiriendo un tamaño adecuado y respetuoso con la escala de la propia nave. La integración de estas dos últimas capas se realiza de forma discreta, entonada, y armónica, con reminiscencias en clave contemporánea a los elementos propios del monasterio recogidos en las estampas y fotografías históricas, como las celosías, los bancos y muebles, manifestando un cierto carácter de reversibilidad mediante el uso sincero de materiales sencillos y austeros, pero trabajados y presentados de forma digna. Lo antiguo y lo nuevo se reconocen de modo natural, sin que el acabado final se imponga a la carga documental y expresiva de los muros, y que el espacio conserva el eco de lo monástico sin tener que recomponer ninguna de sus etapas constructivas. Se puede decir que no es el monasterio de una época anterior, es el monasterio que ha llegado a ser en nuestro tiempo, como siempre ha sido, pero el actual atiende a sus valores y resonancias, ya sean condiciones propias del monasterio fundacional como adquiridas a lo largo del tiempo.

Valores:

Los trabajos realizados en el Monasterio de Sijena han contribuido notablemente a la recuperación de uno de los cinco panteones reales de Aragón, y a la puesta en valor de uno de los edificios más significativos de la historia aragonesa. El malogrado cenobio, en ruinas, pasto de las llamas en 1936, así como del abandono y el expolio, recupera hoy su esplendor con una actuación sensible con su historia, atenta a los valores histórico artísticos, y coherente con los nuevos usos demandados. El trabajo se he llevado a cabo de manera casi artesanal, desde el proyecto a la construcción, de la mano de oficios que también hoy están en peligro de desaparición, y que gracias a trabajos de este tipo mantienen su saber y nuestra tradición. En su cruenta lucha contra el tiempo, el monasterio hoy supone un importante foco de atención en la despoblada comarca monegrina así como una gran esperanza de futuro


  Imagen principal no disponible

Sobre los autores.

Luis Franco Lahoz y Mariano Pemán Gavín colaboran profesionalmente desde el año 1980.Su actividad profesional ha sido merecedora, entre otros, del Premio García Mercadal de los años 1988 y 1999 y de su Áccesit en 1987, 2005, 2007 y 2009, del Trofeo Ricardo Magdalena de los años 1999 y 2002 y de su Accésit en 1996, 2002 y 2009. Igualmente han recibido el Premio Gobierno de Aragón de Restauración de Monumentos el año 1999, dos Diplomas de Europa Nostra en los años 2000 y 2001, y la Mención en el Premio del Instituto Español de Arquitectura del año 2000. En el año 1999 los trabajos de restauración de La Seo del Salvador de Zaragoza recibieron el Premio Nacional de Restauración.Han participado con sus obras en diversas exposiciones de arquitectura y han impartido numerosas conferencias y ponencias sobre su trabajo. Sergio Sebastián es arquitecto y doctor por la ETSAM, profesor de proyectos arquitectónicos en la Universidad de Zaragoza e invitado en numerosas univerisades eurpoeas y americanas. Su trabajo ha recibido notables premios como la XVI Bienal de Arquitectura Española, el premio de la UIA 2024, el premio FAD 2024, la medalla de oro DOMUS Restauro e Conservazione, o los premios García Mercadal, Ricardo Magdalena, Hispania Nostra o Europa Nostra entre otros, y ha sido expuesto en dos ocasiones en el pabellón de España de la Bienal de Venecia. El Monasterio de Sijena ha recibido entre otros el Premio ASCER, y ha sido uno de los 40 finalistas de la presente edición de los EU Mies van der Rohe








  
  
 
   

Bases del concurso | Preguntas y respuestas
Política de privacidad y protección de datos | Política de cookies | Registro de Actividades de tratamiento de datos
CSCAE © 2026