Informes

EXENCIÓN DE LA ACTIVIDAD DE VISADO RESPECTO DEL IMPUESTO DE SOCIEDADES. INFORME DEL ÁREA JURÍDICA

Antecedentes

Por parte del Pleno del Consejo Superior de Colegios Oficiales de Arquitectos de España (CSCAE en adelante) se realiza a esta Asesoría Jurídica consulta en relación con la exención de la actividad de visado respecto del Impuesto de Sociedades (IS en adelante).

Además de toda la documentación jurisprudencial y doctrinal que se cita luego en este Informe se ha tenido en cuenta la Consulta de 23 de julio de 2010 emitida por la Secretaría General de Impuestos sobre las Personas Jurídicas (Consulta V1688-10). Esta consulta consideraba sujeta a IS la actividad de visado, en contra de la asentada interpretación de doctrina y jurisprudencia al respecto.

 

 

Dictamen

Primero.- La exención de la actividad de visado de los Colegios Profesionales del IS es un extremo que se ha considerado desde hace casi veinte años como pacífico para el legislador, la jurisprudencia y la más reputada doctrina. A pesar de ello la Consulta de 23 de julio de 2010 ha puesto en duda que la exención de actividad de visado de los Colegios, a pesar de que constituyen entidades parcialmente exentas de acuerdo con el artículo 9.3 del Texto Refundido de Ley del Impuesto de Sociedades (TRLIS en adelante), al considerar que no es subsumible dentro del supuesto de hecho del artículo 121.1 a) TRLIS, que establece:

 

Artículo 121. Rentas exentas.

1. Estarán exentas las siguientes rentas obtenidas por las entidades que se citan en el artículo anterior [en referencia a las entidades del artículo 9.3]:

  1. Las que procedan de la realización de actividades que constituyan su objeto social o finalidad específica.

A efectos de la aplicación de este régimen a la Entidad de Derecho Público Puertos del Estado y a las Autoridades Portuarias se considerará que no proceden de la realización de explotaciones económicas los ingresos de naturaleza tributaria y los procedentes del ejercicio de la potestad sancionadora y de la actividad administrativa realizadas por las Autoridades Portuarias, así como los procedentes de la actividad de coordinación y control de eficiencia del sistema portuario realizada por el Ente Público Puertos del Estado.”

El precepto que acabamos de citar, a pesar de la celeridad con que se reforman las normas en materia tributaria, tiene un hondo raigambre en nuestro ordenamiento jurídico. De esta forma, el actual artículo 121 fue durante años el artículo 133 de la Ley del Impuesto de Sociedades, con el mismo texto que el presente. Dicho texto, como acabamos de comprobar, exime de tributación como renta a efectos de IS a las rentas que se obtienen como resultado de “la realización de actividades que constituyan su objeto social o finalidad específica”. De esta forma, la única cuestión interpretativa que este asunto plantea es determinar si la actividad de visado se puede encuadrar dentro de la idea de actividades que constituyen el objeto social o finalidad específica de los Colegios Profesionales.

A nuestro juicio, la cuestión sigue estando clara. Es evidente que dentro de la actividad de los Colegios Profesionales, el visado de una de las actividades que constituyen el corazón de su existencia y de su razón de ser en nuestra sociedad, tratándose de una función pública que la ley le encomienda. Así se han manifestado, relacionando actividad de visado con la exención reconocida en el TRLIS, la más prestigiosa doctrina y la jurisprudencia de nuestros tribunales, que pasamos a citar en apoyo de nuestro argumento.

 

Segundo.- En primer lugar, resultan de absoluta y total referencia los dos dictámenes que desde la consultora especializada Drake y Drake S.L se emitieron en 1994 y 1997 al respecto de este tema para el CSCAE. En ellos se concluyó:

 

“El Artículo 133 de la vigente Ley del Impuesto sobre Sociedades en su letra c) determina que este régimen de exención parcial es aplicable a “los Colegios profesionales, las asociaciones empresariales, las Cámaras oficiales, los Sindicatos de trabajadores y los Partidos políticos”.

A continuación, en su Artículo 134, textualmente, dispone: “1. Estarán exentas las siguientes rentas obtenidas por las entidades que se citan en el artículo anterior:

a) Las que procedan de la realización de actividades que  constituyan su objeto social o finalidad específica”.

A la vista de esta normativa que acabamos de transcribir y partiendo del principio de que el Colegio Oficial de Arquitectos, es una entidad con personalidad jurídica, sin finalidad de lucro y como tal debe ser considerada en el Impuesto sobre Sociedades.

Por otra parte, el Artículo 20 del Reglamento de Sociedades, hasta ahora vigente, textualmente, dispone: “No se considerará que una persona o Entidad satisface un rendimiento, cuando se limite a efectuar una simple mediación de pago. Se entenderá por simple mediación de pago el abono de una cantidad por cuenta y orden de un tercero.

Por todo ello, consideramos que, los Derechos de visado de proyectos; el descuento colegial por el cobro de honorarios; y la percepción de cuotas fijas mínimas son ingresos amparados por la letra a), del apartado 1, del Artículo 133 de la Ley del Impuesto sobre Sociedades, en la que se comprenden las cantidades derivadas de la realización de actividades que constituyan el objeto social o finalidad específica del Colegio Oficial de Arquitectos, pues dichos servicios propios de la referida Entidad, están recogidos en sus Estatutos colegiales.”

[…]

“Como podemos observar, la Ley y el Reglamento establecen un régimen especial para estas entidades y así se determina que estarán exentos aquellos rendimientos obtenidos por estas entidades en el ejercicio de aquellas actividades que constituyen su objeto social. Pero dicha exención no alcanza a otros rendimientos que podríamos denominar “Rendimientos atípicos” que dichas entidades puedan también obtener tales como rendimientos derivados de la cesión del uso de su patrimonio, incrementos de patrimonio, rendimientos de explotaciones económicas y que constituirán el gran bloque de ingresos de la cuenta Pérdidas y Ganancias de dichas entidades.”

A nuestro entender los dos dictámenes siguen siendo plenamente vigentes en estos momentos, al referirse a un artículo del TRLIS que, como hemos reseñado anteriormente, no ha sido modificado en los últimos veinte años. Por ello, resulta claro que la actividad de visado, por ser una de las actividades recogidas como función pública de los Colegios Profesionales en sus Estatutos, entra dentro del supuesto de hecho de exención mencionado.

 

Tercero.- Asimismo, la doctrina que acabamos de sentar ha sido recogida plenamente tanto por la Administración Tributaria como por la jurisprudencia de los tribunales. Así, cabe traer a colación la Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León de 8 de noviembre de 2000, que establece:

 

“[…] La cuestión es, sin embargo, sustancialmente distinta en el Impuesto sobre Sociedades, en el que el disfrute de la exención se condiciona exclusivamente a que el ingreso provenga de un servicio propio del ente que lo presta –artículo 5.2.d Ley 61/1978, de 27 de diciembre ( RCL 1978, 2837 y ApNDL 7226) , entonces vigente. Cuando el servicio que se presta es de los típicos del ente que lo presta, no puede ser catalogado el ingreso que genera como rendimiento de la explotación económica, y no puede sujetarse el mismo por este concepto, cayendo, sin embargo, de lleno, en el ámbito de la exención referida, que ni es un «privilegio», como argumenta con doctrina ya caduca y hoy acientífica la parte demandada, ni debe ser objeto de interpretación restrictiva ni extensiva, sino jurídica, sencillamente jurídica, como toda norma tributaria, sea de sujeción, no sujeción, exención o cualquier otro aspecto de las relaciones jurídicas o de las potestades administrativas tributarias.

TERCERO

La conclusión alcanzada en el fundamento anterior es la también sostenida por el Tribunal Económico-Administrativo Central, alto órgano revisor administrativo tributario que en recursos de alzada contra resoluciones del TEAR ha corregido éstas en el sentido que indicamos. Así, la resolución del TEAC de 23 de julio de 1999 ( JT 1999, 1920) señala que los ingresos obtenidos por los Colegios profesionales por el ejercicio de su finalidad específica o de las actividades que constituyen su objeto social no son equiparables a los que se entienden por rendimientos de la explotación económica. Según los artículos 36 y 43 del RD 1471/1977, de 13 de mayo ( RCL 1977, 1426, 1671 y ApNDL 591) , por el que se aprueban los Estatutos de los Colegios Oficiales aquí comparecientes, son funciones propias de los mismos tanto el visado de los proyectos como el cobro mediante descuento de los honorarios de los profesionales intervinientes, prestándose tales servicios de forma exclusiva por el Colegio y con carácter obligatorio. Con tales actividades el Colegio no pretende en modo alguno la intervención en la producción y distribución de bienes y servicios a través del mercado, quedando, pues, fuera del concepto de rendimiento de explotación económica los ingresos obtenidos a su través, que quedan, entonces, dentro, del ámbito de la exención que se pretende.”

Como se puede observar, la Sentencia citada no sólo sienta una jurisprudencia clara en la materia, sino que asimismo confirma que la propia Administración Tributaria, a través de la doctrina de los propios Tribunales Económico Administrativos, ha sancionado esta interpretación.

Cuarto.- Esta asentada doctrina, como ya hemos dicho, goza de plena actualidad, al no haber cambiado las circunstancias de hecho que motivaron su enunciación. De esta forma, si bien es cierto que la actividad de visado ha experimentado un cambio en su ámbito y dimensión en virtud de la transposición de la Directiva de Servicios, estas modificaciones no han afectado a la concepción del visado colegial como una actividad propia de la función legalmente asignada de los Colegios Profesionales. En primer lugar, la reforma que la Ley 25/2009, conocida como Ley Ómnibus, ha introducido en la ley 2/1974 de Colegios Profesionales, pese a haber afectado a la actividad de visado, sigue reconociendo en su artículo 13 el visado como una de las funciones básicas de los Colegios Profesionales, en los siguientes términos:

 

“Artículo 13. Visado.

1. Los Colegios de profesiones técnicas visarán los trabajos profesionales en su ámbito de competencia únicamente cuando se solicite por petición expresa de los clientes, incluidas las Administraciones Públicas cuando actúen como tales, o cuando así lo establezca el Gobierno mediante Real Decreto, previa consulta a los colegiados afectados, de acuerdo con los siguientes criterios:

  1. Que sea necesario por existir una relación de causalidad directa entre el trabajo profesional y la afectación a la integridad física y seguridad de las personas.
  2. Que se acredite que el visado es el medio de control más proporcionado.

En ningún caso, los Colegios, por sí mismos o a través de sus previsiones estatutarias, podrán imponer la obligación de visar los trabajos profesionales.”

En segundo lugar, el Real Decreto 1000/2010, en aplicación de este precepto, ha recogido los supuestos de visado obligatorio, visado que sigue correspondiendo a los Colegios Profesionales.

Como se puede comprobar, desde la reforma operada por la ley 25/2009 hay supuestos de visado preceptivo y supuesto de visado voluntario. En el primer grupo de supuestos, es obvio que la actividad de visado viene exigida por el ordenamiento jurídico y forma parte indisoluble de las funciones institucionales de los Colegios y así se debe reflejar en sus Estatutos. En el segundo grupo de supuestos sucede lo mismo, pues como se puede comprobar, se visarán en esos casos los proyectos en los que el cliente (y no el profesional, ni el Colegio) así lo decida.

Como se puede comprobar, esta forma de prestar el visado no obsta para que siga siendo considerado una finalidad específica de los Colegios. Siguiendo el razonamiento de la Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León de 8 de noviembre de 2000, el visado sigue sin ser una actividad económica para la que exista un mercado y cuyos rendimientos deban ser sometidos a tributación. Así, no existe un mercado de visados, sino que se trata de una actividad que los Colegios Profesionales prestan de forma exclusiva, de acuerdo con su naturaleza de corporaciones de derecho público y por exigencia de la normativa que los regula. Por ello, resulta claramente subsumible la actividad de visado dentro del concepto actividades que constituyan su objeto social o finalidad específica, puesto que como reconoce la exposición de motivos de la Ley de Colegios Profesionales, la función de visado es una de las funciones inherentes a los Colegios Profesionales.

 

EN CONCLUSIÓN.- En atención a lo expuesto, yerra gravemente la Consulta de 23 de julio de 2010 emitida por la Secretaría General de Impuestos al considerar el visado como una actividad económica y por tanto sujeta a tributación, pues los ingresos de visado no constituyen en ningún momento rendimientos de una actividad económica, sino actividades que se realizan por la función específica a la que están obligados legalmente los Colegios Profesionales. No se trata de un servicio que se preste por el Colegio en competencia con otras entidades sometidas al Impuesto de Sociedades, sino se trata de uno de los aspectos clave de su exclusiva finalidad institucional.

 

Madrid, 21 de septiembre de 2011

Asesoría Jurídica CSCAE

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